Soy fan de estas dos especies de agaves silvestres cuando son destiladas por verdaderos maestros artesanales: Jabalí y Arroqueño.
Me gusta como su vapor despierta las glándulas de la garganta y la nariz. Mientras más rápido lo tomes después de que salió de la botella, más fuerte la sensación. Así que como tip, sirve el mezcal a un tercio del Caballito.
Por supuesto prefiero las botellas que le den crédito al maestro agavero que lo preparó.
(Foto Pujol).


